Para cuidar al peatón, conoce la “pirámide de la movilidad”

Tener un auto y poder conducir para trasladarnos a cualquier lugar con apenas encenderlo, es una ventaja muy valiosa, sobre todo en las ciudades donde se recorren grandes distancias a diario. Pero como dice un clásico de las historias de superhéroes: “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. 

Aparte de procurar el buen estado del vehículo, tener los papeles en regla, portar la licencia de conducir, así como la póliza del seguro, y evitar quedarnos sin gasolina; también es primordial ser un buen conductor, por ejemplo, al usar los retrovisores y direccionales, bajar la velocidad hasta detenernos cuando el semáforo esté en amarillo, aplicar el “uno y uno” para ceder el paso a otros autos y estar conscientes en todo momento de que a nuestro alrededor no sólo hay carros, sino también motociclistas, ciclistas y sobre todo peatones.

Respecto a este último grupo, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) contabilizó durante el 2020 un total de 9,432 atropellamientos en el país, que representan el 3.1% de todos los siniestros de tránsito registrados en el año (301,678). Aunque es un porcentaje menor si lo comparamos con los choques entre vehículos (179,696, que fueron el 59.5% de los accidentes), la cifra es suficiente para llamar la atención sobre cómo se maneja en nuestras calles y qué es necesario cambiar o reforzar para hacer de México un lugar más seguro para todos, desde el punto de vista de la movilidad.

Pirámide de la movilidad: básica para transitar

Por ello, cabe recordar la denominada “pirámide de la movilidad”, empleada para definir quiénes tienen la prioridad al momento de trasladarse; en un país donde, de acuerdo con la Universidad de Monterrey (UDEM), la mayoría de los viajes escolares y laborales se realizan de forma peatonal y en transporte público. Dicho esquema, que puede consultarse en este artículo del sitio web Conducta Vial Quálitas (CVQ), pone en primer lugar a los peatones, en segundo a los ciclistas, en tercero al transporte público, en cuarto al de carga, y por último a los automotores (carros y motocicletas).

Dicho esquema parte de aspectos como qué actores son más vulnerables, quiénes son menos eficientes en la ocupación de espacio y energía, y cuáles resultan más costosos para la sociedad a la hora de transportarse. Aunque inicialmente sirve para definir quiénes tienen preferencia en el derecho de paso, empezando por los peatones, también se usa para analizar las políticas de inversión en obra pública y para desarrollar programas de sostenibilidad urbana, como puede ser la creación o ampliación de ciclovías.

Si eres automovilista, ten en cuenta los consejos de este video que hemos preparado para aprender a cuidar al peatón cuando salimos a manejar:

Por el contrario, si eres un peatón, entonces atiende estas recomendaciones que pueden salvarte la vida:

Por el sólo hecho de moverse en una unidad con toneladas de peso, todo conductor se convierte en un factor de riesgo para los que se transportan a pie y en el transporte público. Así como quienes están detrás del volante deben mostrar cordialidad y empatía por los que se trasladan de otra manera, también los peatones tienen la obligación de conocer la forma correcta de andar por las calles y respetar los protocolos, como puede ser usando los puentes elevados y semáforos para cruzar una avenida complicada, por ejemplo.

Hacer de México un sitio más seguro para los peatones es responsabilidad de todos, usemos el auto o no. Pon tu granito de arena compartiendo estos dos videos con tus conocidos; y si manejas, evita distracciones para disminuir los siniestros vehiculares, que lamentablemente están a la orden del día.


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Hugo Juárez